Balanitis

La Inflamación del Glande

Es paradójico que siendo la balanitis uno de los temas más consultados en la consulta urológica y pediátrica, existan pocos trabajos en las revistas especializadas, y menos frecuente aún, información adecuada y detallada en la web.

La inflamación del glande llamada balanitis, que algunos llaman como pene rojo, puede repercutir en la vida del paciente, a veces con gran magnitud que condiciona su desenvolvimiento laboral, produciendo limitaciones sociales, psicológicas y sexuales.

Lo que pretendo con este artículo, estimado lector, es que logre comprender la verdadera importancia de esta patología, ya que la balanitis de no ser tratada oportunamente, ocasionara que la piel del prepucio se inflame y a la larga se produzca el cierre de la misma, impidiendo la retracción normal de la piel del pene, fenómeno conocido como fimosis.

En muchas de las conversaciones sostenidas con nuestros pacientes hemos detectado que al no saber cómo proceder, asumen conductas inadecuadas para el tratamiento, como el auto medicarse con cremas, utilizar jabones medicados, acudir a la farmacia en busca de una cura milagrosa o una crema "efectiva", siendo estos tipos de conductas las que empeoran la enfermedad.

Los pacientes al "dejar que la naturaleza cure la enfermedad con el tiempo" o asumir tratamientos inadecuados, lo que hacen es empeorar las condiciones de la piel prepucial, generándose inflamación en la misma, y ocasionando el engrosamiento de la piel, fenómeno conocido como fibrosis.

La fibrosis finalmente ingresará a un círculo vicioso cada vez que se retraiga el prepucio, generando mayor inflamación y más fibrosis. El resultado final será que el paciente tiene dificultad durante el acto sexual, pudiéndose producir heridas, laceraciones y la colonización de infecciones que aprovechan la solución de continuidad de la piel, para localizarse en la piel del prepucio y empeorar el cuadro clínico. Al ser la piel del prepucio invadida por microorganismos de la propia piel, o peor aún por las conocidas ETS (enfermedades o infecciones de transmisión sexual); se intensificará la balanitis, aumentando los cambios de la piel, alterándose de forma permanente las propiedades de elasticidad y resistencia del prepucio.

En algunos casos las lesiones pueden tornarse pre malignas o lo peor, generar un cáncer.

¿Qué tipos de balanitis existen?


Existen muchos tipos de balanitis, describiremos a continuación las más frecuentes

Balanitis por causas higiénicas

Este tipo de balanitis se produce con mucha frecuencia en varones no circuncidados, y puede ser desencadenada por la humedad, la orina, el esmegma o el semen; siempre asociadas a condiciones de higiene inadecuadas. Un varón que toma baño una vez al día, no necesariamente realiza una higiene adecuada. Se recomienda siempre mantener el prepucio seco y utilizar jabones neutros como los de glicerina o los de bebés, y nunca jabones medicados que son perjudiciales para la piel del pene.

Balanitis por Infecciones de Transmisión Sexual

La piel del prepucio si bien es delgada, es muy elástica y resistente. Las ETS pueden alterar esta elasticidad, haciéndola más fibrosa. Prácticamente todas las ETS pueden producir balanitis, y de ahí la importancia de realizar estudios de ETS en todo paciente con blanitis, debiéndose tratar adecuadamente en caso de detectarlas.

Balanitis por hábitos sexuales

Citando al Dr. Potenziani, "el hecho de tener varias parejas al mismo tiempo producirá una falta de “compatibilidad” con la flora vaginal “visitada” lo que redundará en un característico enrojecimiento del pene con la relación sexual, que el paciente interpreta como “traumático” y que en la mayoría de los casos el paciente se auto medicará, colocándose cremas esteroideas, o antimicóticas o más frecuentemente cremas que reúnen antimicóticos, esteroides y antibacterianos. Este proceder erróneo condicionará en la mayoría de los casos, el agravamiento de la “inflamación peneana” y como resultado final la inflamación, edema y engrosamiento de la piel del glande y del glande propiamente dicho (balanopostitis)."

En la literatura médica se sabe que a mayor cantidad de parejas sexuales que tenga un varón, mayor posibilidad de tener esta enfermedad. Existen algunos casos de irritaciones por actividad sexual excesiva e intensa.

A este tipo se suman las balanitis asociadas a relaciones anales o vaginales sin protección del preservativo, las cuales son empeoradas al no realizar una adecuada higiene postcoital, esto permite que la piel del pene permanezca en contacto directo con secreciones tanto anales como vaginales.

La recomendación cae por sí sola: la monogamia y la adecuada higiene coital serán la base de la prevención de estas balanitis.

Balanitis por irritantes químicos

Este tipo de balanitis corresponden a dermatitis de contacto, el caso clásico son lase lesiones producidas por el uso de jabones detergentes o desinfectantes, y los productos de lubricación de los preservativos. La base inmunológica apoya la teoría de que pacientes con antecedentes de atopías (alergias) tienen más riesgo de desarrollar este tipo de balanitis.

Balanitis por diabetes

La diabetes es una enfermedad que aumenta el riesgo de desarrollar esta enfermedad, sobre todo en pacientes mal controlados, mayores de 50 años o con obesidad mórbida asociada.

Balanitis bacteriana

El prepucio, como es de suponer, esta colonizado por bacterias "sanas" o "normales", así como algunos virus y hongos;  propios de cada individuo. Estos microorganismos pueden en algunas ocasiones volverse patógenos y ocasionar la enfermedad.

Balanitis por alergia a medicinas

Algunas cremas utilizadas pueden ocasionar balanitis, incluyendo espermicidas, antibióticos, antiinflamatorios y antimicóticos; todos ellos presentes en muchas de las cremas indicadas por personal de las farmacias, sin el debido conocimiento de la enfermedad.

¿Qué exámenes son recomendables realizar?


Dependiendo del tipo de balanitis se podrían solicitar algunos de estos exámenes:

  • Isopado prepucial, para cultivo de bacterias y de cándida
  • Cultivos de las secreciones
  • Campo oscuro en el caso de úlceras
  • Descarte de enfermedades de transmisión sexual
  • Examen de orina, urocultivo
  • Glucosa, siempre para descartar la diabetes que es frecuente en algunos tipos de balanitis
  • Espermiocultivo
  • Cultivo para Trichomonas
  • Biopsia de pene, en casos de lesiones sospechosas de cáncer
Recomendaciones para el manejo de la balanitis y balanopostitis


Las medidas a continuación ayudarán en el tratamiento y la rápida recuperación del cuadro clínico

  • Lavar el pene con solución salina (suero fisiológico), puede compresas de manzanilla, en Urología Peruana recomendamos un régimen de 3 días, en un esquema propio.
  • NO utilizar jabón hasta que el médico lo haya evaluado, y nunca utilizar jabones medicados pues estos irritarán más la piel
  • Acudir al urólogo ante la sospecha de esta enfermedad
  • NO se auto medique ni aplique cremas sin la indicación del especialista. Las cremas "múltiples" con varios compuestos químicos empeorarán el cuadro clínico.
¿Cómo se tratan las balanitis?


El tratamiento depende del tipo de balanitis que estamos enfrentando. Muchos de los pacientes que acuden a Urología Peruana han pasado ya por varios especialistas y distintos tratamientos, por lo que nos encontramos ante infecciones complicadas y sobre infectadas.

La higiene diaria con abundante solución salina ayudará en todos los tipos de balanitis, siendo en algunas ocasiones necesaria la cirugía mediante una biopsia de pene o realizando la postectomía (circuncisión).

Tratamiento con antibióticos y cremas

El tratamiento médico-farmacológico se deja para aquellos casos simples de balanitis que no han provocado aun cambios definidos (fibrosis, engrosamiento y pérdida de su elasticidad) sobre la piel del prepucio.

Es importante realizar esquemas terapéuticos que mejoren la piel prepucial. Lo básico es mantener una higiene meticulosa, retracción y lavado de prepucio dos a tres veces por día, lavados con agua de manzanilla para disminuir edema y eritema, tener en mente la circuncisión cuando los episodios son severos o repetitivos, y en caso de ser un paciente sondeado urológicamente cuidar de manera estricta y adecuada la sonda uretrovesical.

Según el tipo de infección que pueda tener el paciente, logrado a través del cultivo de la secreción de la zona (glande) se debe aplicar la crema adecuada (si hay candidiasis colocar cremas tipo clotrimazol), si hay infección por hemofilus tipo gardnerella vaginalis) dar tratamiento con metronizadol 500 mgs dos veces por día, por 7 días, y en éste último caso se recomienda hacer una vez al día lavado del pene con soluciones de yodopovidona, evitando los excesos para no provocar una dermatitis irritativa, si hay infección por otros gérmenes hacer lavados antisépticos como mencionamos anteriormente y dar antibióticos específicos.

Tratamiento quirúrgico

Cuando la balanitis es crónica o cuando se sospecha de lesiones precancerosas es recomendable realizar una biopsia o una cirugía de postectomía (circuncisión).

¿Cuándo se recomienda realizar la circuncisión en la balanitis?


Todo paciente con las siguientes condiciones deberá ser sometido a la cirugía de postectomía (circuncisión)

  • Fimosis sintomática
  • Parafimosis
  • Balanitis recurrente/ balanopostitis
  • Sospecha o evidencia de carcinoma
  • Infecciones urinarias recurrentes
  • Enfermedad dermatológica (liquen plano o eczema) resistente al tratamiento
  • Balanitis xerótica obliterans
  • Cuando se requiera de biopsia prepucial