Disfunción eréctil

La impotencia afecta un porcentaje significativo de varones de todas las edades. En algunas ocasiones puede acompañarse de eyaculación precoz. El enfoque de esta enfermedad ha cambiado últimamente.

Disfunción eréctil: impotencia

La Disfunción Eréctil (DE) o impotencia masculina es definida como la incapacidad de obtener y mantener una erección suficiente para una mutua satisfacción en el momento de la cópula.

Está asociada a menudo a enfermedades como diabetes mellitus, hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, enfermedades neurológicas y psiquiátricas (depresión); así como también al uso de ciertos fármacos, como los utilizados en tratar las enfermedades anteriormente citadas.

 

 

Tipos de disfunción eréctil


Disfunción eréctil neurogénica


Si bien las lesiones neurológicas son causa de casi el 20% de DE orgánica, es raro que estas enfermedades presenten la DE como síntoma primarios.

Las lesiones centrales que afectan el sistema parasimpático a nivel de la médula espinal sacra o las fibras periféricas hacia el pene, causan DE parcial o total pues impiden que estas relajen el músculo liso cavernoso.

Ejemplos de este tipo encontramos en la esclerosis múltiple, traumatismo raquimedular, tumores y mielomenigocele.

Las lesiones encima del nivel sacro también pueden ocasionar DE, en estos casos aún se mantiene la erección de manera refleja, siempre y cuando el estímulo táctil se mantenga constante; lo que se explica por la falta de modulación de los centros nerviosos superiores.

 
 
Disfunción eréctil psicógenica


Personas con bajo continuo estrés, con sobrecarga laboral o académica, pueden experimentar episodios de impotencia. Muchas veces es necesaria la ayuda de psicoterapia para un tratamiento eficaz.

Disfunción eréctil orgánica


La más frecuente presentación de impotencia. Enfermedades como diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, lesiones en los cuerpos cavernosos, así como cirugías que comprometan el aparato reproductor masculino, son causa de impotencia. El tratamiento de estas enfermedades así como su control limitan la incidencia de disfunción eréctil en este grupo de pacientes.


Malos hábitos


El consumo de sustancias como el alcohol, cigarro, drogas, y algunos medicamentos son causa importante de impotencia.


Tratamiento


Existen tres tipos, siendo estos excluyentes.


Primera Línea:

Medicamentos orales:

Utilizándose un tipo de fármacos facilitadores de la erección como el sildenafil, vardenafil, Cialis, etc.

El Viagra ha sido el mas utilizado y el que tiene muchos estudios controlados a larga data. Existen actualmente tratamientos que han superado la eficacia y seguridad de este fármaco.

Psicoterapia sexual:

Tratamiento recomendado para todos los tipos de  disfunción eréctil.

Dispositivos de vacío:

Están cobrando gran aceptación en nuestro medio.

 


Segunda línea


Inyección local; para este fin ha sido utilizado papaverina y combinados, el mejor efecto se obtiene con el  alprostadil aplicado con jeringa de insulina en el cuerpo intracavernoso. Este tratamiento necesita de entrenamiento previo por parte del paciente.

 

Tercera línea


Prótesis peniana; utilizada en disfunciones eréctiles severas, siendo el último recurso terapéutico utilizado. Existen diversos modelos, los cuales son seleccionados para cada tipo de paciente. La colocación se debe realizar bajo anestesia y en extremas medidas de asepsia y antisepsia.

 

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza en base a la historia clínica del paciente. Existen una serie de exámenes auxiliares que  colaboran con un diagnóstico certero y ayudan en la orientación terapéutica, entre ellas:

ecografía doppler color del pene, testosterona total y libre, TEFI (test de erección fármaco inducida), test de erección durante el sueño son ejemplos.


Eyaculación precoz

Es la eyaculación rápida que no permite una relación sexual satisfactoria.

Existen diferentes tipos de tratamiento que van desde las utilización de gel y aditamentos físicos para disminuir la sensibilidad peniana, hasta medicamentos que disminuyen la ansiedad y el estrés. La psicoterapia sexual juega un papel preponderante en este tipo de patología.