
Consumo de alcohol e inhibidores de la PDE5
El sildenafilo y el tadalafilo pertenecen al grupo de los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5) y se utilizan ampliamente en el tratamiento de la disfunción eréctil. Dado que el consumo de alcohol es frecuente, es habitual que ambas sustancias coincidan. Aunque no existe una prohibición absoluta, esta combinación exige prudencia.
Mecanismo del riesgo: la vasodilatación
Tanto el alcohol como los inhibidores de la PDE5 producen vasodilatación, es decir, dilatan los vasos sanguíneos y pueden reducir la presión arterial. Cuando se consumen juntos, este efecto puede sumarse y generar síntomas clínicamente relevantes.
Síntomas asociados más frecuentes
La combinación, sobre todo con ingestas elevadas de alcohol, se asocia a:
- Hipotensión ortostática (descenso de la presión arterial al ponerse de pie).
- Mareo o sensación de inestabilidad.
- Taquicardia.
- Cefalea.
Estos efectos han sido documentados en estudios clínicos y en la información de producto aprobada por la FDA para tadalafilo.
Importancia de la cantidad de alcohol
La evidencia muestra diferencias claras según la dosis ingerida:
- Ingesta sustancial (≥5 unidades, aproximadamente 0,7 g/kg): aumenta el riesgo de descensos significativos de la presión arterial y síntomas ortostáticos.
- Ingesta moderada o baja (≈0,6 g/kg): no se observó una potenciación relevante de los efectos hipotensores ni mayor incidencia de mareo frente al alcohol solo.
¿Existen interacciones farmacocinéticas?
No se han descrito interacciones farmacocinéticas relevantes entre el alcohol y el tadalafilo. Ninguna de las dos sustancias modifica de forma significativa las concentraciones plasmáticas de la otra.
Recomendaciones para una combinación más segura
Para reducir riesgos, se aconseja:
- Evitar la ingesta elevada de alcohol durante el tratamiento con sildenafilo o tadalafilo.
- Advertir sobre la posibilidad de mareo o bajadas de tensión, especialmente al incorporarse.
- Considerar factores individuales como enfermedades cardiovasculares o el uso concomitante de antihipertensivos.
- Priorizar siempre el consumo moderado y responsable.
Conclusión
El consumo moderado de alcohol puede ser tolerado en la mayoría de los pacientes que utilizan inhibidores de la PDE5. Sin embargo, la ingesta sustancial incrementa el riesgo de hipotensión sintomática y otros efectos adversos, por lo que no es recomendable. La vigilancia clínica y la evaluación individual siguen siendo fundamentales.
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Urología Peruana Dr. Luis Susaníbar

