
a prueba de Stamey–Meares, conocida también como prueba de los cuatro vasos, es una técnica microbiológica secuencial diseñada para identificar el origen anatómico de infecciones urinarias masculinas. Su principal aplicación clínica es el diagnóstico de prostatitis bacteriana crónica y la diferenciación entre infección uretral, vesical o prostática.
A diferencia del urocultivo convencional, que solo confirma bacteriuria, esta prueba permite establecer la localización topográfica del foco infeccioso mediante el análisis comparativo de distintas fracciones urinarias y secreciones prostáticas obtenidas tras masaje digital.
Actualmente continúa siendo una herramienta de alto valor diagnóstico en urología y medicina interna, especialmente en pacientes con infecciones urinarias recurrentes o síntomas prostáticos persistentes.
Fundamento anatómico y fisiopatológico
Durante la micción, la orina atraviesa de forma secuencial la uretra distal, la uretra prostática y posteriormente procede desde la vejiga. Cada segmento puede albergar microorganismos diferentes.
El principio diagnóstico de la prueba consiste en que:
- Los primeros mililitros arrastran flora uretral
- El chorro medio representa la vejiga
- El masaje prostático libera secreciones glandulares infectadas
La comparación cuantitativa de bacterias entre muestras permite identificar el sitio de infección.

Objetivos del estudio
- Localizar el foco anatómico de infección urinaria
- Confirmar o descartar prostatitis bacteriana
- Diferenciar uretritis, cistitis y prostatitis
- Guiar terapia antibiótica dirigida
- Evitar tratamientos empíricos prolongados
- Evaluar infecciones urinarias recurrentes masculinas
Indicaciones clínicas
El médico puede solicitar la prueba cuando exista:
- Infecciones urinarias recurrentes en varones
- Bacteriuria persistente
- Síntomas urinarios bajos crónicos
- Dolor perineal o pélvico
- Disuria, urgencia o polaquiuria prolongadas
- Fallo terapéutico antibiótico previo
- Sospecha de prostatitis bacteriana crónica
- Elevación de PSA con sospecha inflamatoria
Asimismo, el paciente puede plantear su realización cuando presente recurrencia sintomática o dudas diagnósticas, siempre tras evaluación profesional.
Preparación del paciente
Una preparación adecuada disminuye falsos negativos y contaminaciones.
Recomendaciones previas
- Suspender antibióticos 1–2 semanas antes (si clínicamente seguro)
- Abstinencia sexual 2–5 días
- No orinar 2–3 horas antes
- Higiene genital previa
- Informar dolor prostático intenso o fiebre
Técnica paso a paso
Secuencia estandarizada
Vaso 1 (VB1)
Primeros 5–10 ml
Evalúa uretra distal
Vaso 2 (VB2)
Chorro medio
Evalúa vejiga
EPS (secreción prostática expresada)
Masaje prostático digital durante 30–60 segundos
Evalúa próstata directamente
Vaso 3 o VB3
Primera orina posterior al masaje
Arrastra secreciones prostáticas
Duración total del procedimiento: 20–30 minutos
Modalidad: ambulatoria
Procesamiento microbiológico
Cada muestra se cultiva por separado:
- Urocultivo cuantitativo
- Recuento de unidades formadoras de colonias (UFC/ml)
- Identificación bacteriana
- Antibiograma
Tiempo de los cultivos y explicación microbiológica
| Estudio | Tiempo estimado |
|---|---|
| Urocultivo preliminar | 24–48 horas |
| Identificación | 48–72 horas |
| Antibiograma | 48–72 horas |
| Gérmenes lentos | hasta 96 horas |
Las bacterias requieren tiempo para multiplicarse y formar colonias visibles que permitan su conteo e identificación. Además, el antibiograma exige incubaciones adicionales para evaluar sensibilidad antimicrobiana.
Interpretación clínica de resultados
Patrones diagnósticos clásicos
- VB1 positivo aislado → uretritis
- VB2 positivo → cistitis
- EPS/VB3 con carga bacteriana ≥10 veces mayor → prostatitis bacteriana
- Todas negativas → ausencia de infección bacteriana

Criterios sugestivos de prostatitis bacteriana
- ≥10³–10⁴ UFC/ml en EPS o VB3
- Recuento significativamente superior al de VB1 y VB2
- Leucocitos elevados en sedimento
- Síntomas compatibles

Recomendaciones posteriores
- Aumentar hidratación
- Ardor miccional leve puede ser transitorio
- Hematuria microscópica ocasional es posible
- Consultar ante fiebre o dolor intenso
Ventajas de la prueba
- Alta especificidad diagnóstica
- Localiza el foco exacto
- Permite tratamiento dirigido
- Reduce uso innecesario de antibióticos
Limitaciones
- Procedimiento algo molesto
- Requiere técnica correcta
- Puede ser negativo en prostatitis no bacteriana
- No indicado en prostatitis aguda febril severa
Consideraciones finales
La prueba de Stamey–Meares continúa siendo una herramienta fundamental en el estudio de infecciones urinarias masculinas complejas. Su correcta indicación, adecuada preparación del paciente y apropiada interpretación microbiológica permiten optimizar el diagnóstico y personalizar el tratamiento antibiótico.
Debe solicitarse bajo criterio clínico profesional y puede proponerse por el paciente cuando existan dudas diagnósticas o recurrencias sintomáticas, siempre tras consulta médica.
* Informes*
📆 Citas en línea y presenciales
☎️ 989 662 887
📞 (01) 332-4009
Av. Brasil 935. Jesús María. Lima. 🇵🇪 15072.
Urología Peruana Dr. Luis Susaníbar

