
Es posible que haya encontrado información en línea o en el consultorio de un médico que se refiera al «comportamiento sexual de alto riesgo». Sin embargo, si no está familiarizado con este término, es posible que no comprenda completamente su significado.
En resumen, el comportamiento sexual de alto riesgo se refiere a cualquier práctica sexual que aumente la probabilidad de contraer o transmitir una infección de transmisión sexual (ITS), incluido el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), lo cual puede tener consecuencias negativas para la salud.
Es importante destacar que la expresión de la sexualidad a través de cualquier comportamiento sexual consensuado es normal y saludable, y los términos «alto riesgo» y «riesgo» no deben usarse para avergonzar a nadie por sus prácticas sexuales. Sin embargo, es crucial reconocer algunos comportamientos sexuales que pueden aumentar las posibilidades de contraer una ITS y comprender cómo practicarlos de manera que favorezca la salud general:
- Sexo sin protección con múltiples parejas: Tener múltiples parejas sexuales es una elección personal, pero aumenta el riesgo de exposición a ITS. Por lo tanto, es importante utilizar condones u otros métodos de barrera para reducir el riesgo de contraer una ITS durante cualquier actividad sexual. Asimismo, es recomendable realizarse pruebas regulares de ITS y mantener conversaciones abiertas y honestas con las parejas sexuales sobre el riesgo de transmisión. Aquellos con alto riesgo de VIH pueden considerar la PrEP (profilaxis previa a la exposición). Además, existen vacunas disponibles para reducir el riesgo de contraer hepatitis A y B, así como ciertas cepas de VPH.
- Sexo con parejas anónimas: Las relaciones sexuales con parejas anónimas también pueden aumentar el riesgo de ITS. Se recomienda el uso de condones y pruebas regulares de ITS. Aquellos que prefieran las relaciones sexuales con parejas anónimas podrían considerar alternativas de menor riesgo, como el sexo cibernético o telefónico.
- Sexo bajo la influencia de drogas o alcohol: El consumo de drogas o alcohol puede afectar la toma de decisiones y llevar a comportamientos sexuales riesgosos. Si se anticipa tener relaciones sexuales bajo la influencia de estas sustancias, es importante tomar precauciones adicionales, como tener condones a mano y establecer límites con la pareja de antemano.
En conclusión, ningún comportamiento sexual consensuado es intrínsecamente negativo. Sin embargo, algunos pueden aumentar el riesgo de ITS. Es fundamental tener en cuenta estos riesgos y realizar ajustes para apoyar la salud y el bienestar general.
Referencias:
Chawla, N., y Sarkar, S. (2019). Definición de «comportamiento sexual de alto riesgo» en el contexto del consumo de sustancias. Revista de Salud Psicosexual, 1(1), 26-31. https://doi.org/10.1177/2631831818822015
DiClemente, R.J., Crittenden, C.P., Rose, E., Sales, J.M., Wingood, G.M., Crosby, R.A., & Salazar, L.F. (2008). Predictores psicosociales de los comportamientos sexuales asociados al VIH y la eficacia de las intervenciones de prevención en adolescentes en riesgo de infección por el VIH: ¿qué funciona y qué no? Medicina Psicosomática, 70(5), 598-605. https://doi.org/10.1016/S1054-139X(98)00153-0
