
Prótesis de pene: cambios, tamaño y resultados
La prótesis de pene es una de las alternativas más eficaces para tratar la impotencia o disfunción eréctil severa cuando los medicamentos y otros tratamientos no funcionan, están contraindicados o no ofrecen resultados satisfactorios.
Sin embargo, antes de decidir una cirugía es fundamental comprender qué sucede realmente con el pene después de colocar el implante.
La prótesis no es simplemente un dispositivo que ayuda a mejorar una erección natural. Los cilindros se colocan dentro de los cuerpos cavernosos y producen un cambio permanente en la manera en que el pene consigue rigidez.
Por esta razón, la cirugía debe considerarse un tratamiento definitivo e irreversible de la disfunción eréctil.
También es importante hablar del tamaño. Muchos pacientes preguntan si el pene quedará más corto, si la prótesis puede aumentar su longitud o si existe alguna forma de evitar el acortamiento.
La respuesta requiere analizar cada caso. Actualmente existen estrategias antes, durante y después de la cirugía que pueden ayudar a preservar la longitud peneana en pacientes seleccionados.
¿Qué es una prótesis de pene?
Una prótesis de pene es un dispositivo médico que se coloca quirúrgicamente dentro de los cuerpos cavernosos.
Los cuerpos cavernosos son dos estructuras cilíndricas situadas en el interior del pene. Durante una erección natural reciben sangre, aumentan de volumen y generan la rigidez necesaria para la penetración.
Cuando existe disfunción eréctil severa, este mecanismo puede estar tan deteriorado que los medicamentos ya no consiguen una respuesta adecuada.
La prótesis sustituye mecánicamente esa función.
Su objetivo principal es conseguir una rigidez peneana suficiente y predecible para permitir la penetración sexual.
No está diseñada específicamente para aumentar el deseo sexual, producir un orgasmo ni aumentar el tamaño del pene.
¿Quién puede necesitar una prótesis de pene?
No todos los pacientes con impotencia necesitan una prótesis.
Generalmente se considera cuando la disfunción eréctil es importante y los tratamientos menos invasivos han fracasado, están contraindicados o no son aceptables para el paciente.
Puede considerarse, entre otras situaciones, en pacientes con:
- disfunción eréctil severa;
- falta de respuesta adecuada al sildenafilo, tadalafilo u otros medicamentos;
- fracaso o rechazo de las inyecciones intracavernosas;
- dificultad para utilizar dispositivos de vacío;
- disfunción eréctil asociada a diabetes;
- impotencia después de determinadas cirugías pélvicas o prostáticas;
- enfermedad de Peyronie acompañada de disfunción eréctil severa;
- fibrosis importante de los cuerpos cavernosos;
- contraindicación para determinados tratamientos farmacológicos.
La decisión debe individualizarse después de una evaluación urológica y andrológica completa.
¿Qué sucede dentro del pene cuando se coloca una prótesis?
Este es uno de los conceptos más importantes que el paciente debe conocer antes de operarse.
Para colocar los cilindros de la prótesis, el cirujano accede al interior de los cuerpos cavernosos y prepara el espacio necesario para alojarlos.
Los cilindros permanecen dentro de estas estructuras.
Como consecuencia, la anatomía y el funcionamiento de los cuerpos cavernosos se modifican permanentemente.
Después del implante, la rigidez necesaria para la penetración dependerá fundamentalmente de la prótesis.
¿Se puede recuperar una erección natural después de colocar una prótesis?
En términos prácticos, el paciente debe considerar que la prótesis sustituye de manera definitiva el mecanismo de rigidez cavernosa.
No debe pensarse en esta cirugía como un tratamiento temporal que puede retirarse posteriormente para volver a utilizar medicamentos.
Una vez colocados los cilindros existen modificaciones estructurales y fibrosis de los cuerpos cavernosos.
Por eso no es correcto pensar:
“Si la prótesis no me gusta, me la retiro y vuelvo a tomar sildenafilo”.
Retirar definitivamente un implante sin reemplazarlo puede dejar una capacidad eréctil natural muy deteriorada o inexistente.
Esta es una de las razones por las que la información y las expectativas antes de la cirugía son tan importantes.
Tipos de prótesis de pene
Existen principalmente dos grandes tipos de implantes: las prótesis maleables y las prótesis inflables.
Prótesis maleable o semirrígida
Está formada por dos cilindros flexibles que permanecen dentro de los cuerpos cavernosos.
El pene conserva permanentemente cierto grado de rigidez.
Para mantener relaciones sexuales, el paciente coloca manualmente el pene en posición adecuada. Después puede dirigirlo hacia abajo para ocultarlo debajo de la ropa.
Su principal ventaja es la sencillez de funcionamiento.
Sin embargo, el pene no pasa de un verdadero estado flácido a otro erecto. Permanece semirrígido.
Prótesis inflable de tres componentes
Es el sistema que reproduce de manera más aproximada el cambio entre flacidez y erección.
Generalmente está formada por:
- dos cilindros dentro de los cuerpos cavernosos;
- una bomba situada dentro del escroto;
- un reservorio que contiene líquido.
Cuando el paciente desea una erección, acciona manualmente la bomba.
El líquido pasa del reservorio hacia los cilindros y produce la rigidez.
Cuando termina la actividad sexual, activa el mecanismo de desinflado. El líquido regresa al reservorio y el pene vuelve a un estado mucho más parecido a la flacidez.
¿Cómo es una erección con prótesis de pene?
Una prótesis correctamente implantada puede proporcionar una rigidez suficiente para la penetración.
Una de sus principales ventajas es la previsibilidad.
El paciente ya no depende de tomar una pastilla, esperar determinado tiempo, comprobar si el medicamento funcionará o preocuparse por perder la erección durante la relación.
Con una prótesis inflable, puede decidir cuándo producir la rigidez y cuándo desinflar el pene.
Además, la rigidez puede mantenerse incluso después del orgasmo o la eyaculación hasta que el paciente decida desinflar el dispositivo.
¿La prótesis de pene aumenta el tamaño?
No.
Este punto debe quedar completamente claro antes de la cirugía.
La prótesis de pene es un tratamiento para recuperar la rigidez, no una cirugía de alargamiento peneano.
El objetivo es colocar cilindros adecuados a la anatomía del paciente y conseguir una erección funcional.
La longitud final depende en gran medida de la anatomía existente antes de la cirugía.
¿El pene puede quedar más corto después de colocar una prótesis?
Algunos pacientes perciben que su pene es más corto después de la cirugía y, en determinadas situaciones, puede existir también una reducción objetiva de longitud.
Sin embargo, hay que entender que parte del acortamiento puede haberse producido mucho antes de colocar la prótesis.
Un paciente puede llevar varios años sin conseguir erecciones completas.
Durante ese período pueden producirse pérdida de elasticidad, fibrosis y disminución de la capacidad de expansión de los cuerpos cavernosos.
El paciente, sin embargo, suele comparar el resultado de la prótesis con las erecciones que recuerda haber tenido muchos años antes.
Esa comparación puede generar expectativas poco realistas.
¿Por qué puede perderse longitud antes de la cirugía?
Existen diferentes situaciones capaces de modificar progresivamente la anatomía del pene.
Entre ellas se encuentran:
- disfunción eréctil de larga evolución;
- diabetes;
- enfermedad de Peyronie;
- fibrosis de los cuerpos cavernosos;
- antecedentes de priapismo;
- determinadas cirugías pélvicas o prostáticas;
- ausencia prolongada de erecciones completas;
- determinadas lesiones del tejido cavernoso.
Por eso, cuando un paciente consulta para colocarse una prótesis, también debemos evaluar cuál es la longitud peneana disponible antes de la cirugía.
¿Cómo preservar la longitud del pene?
Esta es una parte fundamental de la planificación.
La preservación de la longitud no comienza después de colocar la prótesis.
Debe comenzar antes de la cirugía.
Actualmente existen diferentes estrategias preoperatorias, quirúrgicas y postoperatorias que pueden utilizarse en pacientes seleccionados.
No todos los pacientes necesitan todas estas medidas.
Medir el pene antes de la cirugía
Uno de los primeros pasos es establecer una referencia objetiva.
Puede medirse la longitud peneana estirada antes de la operación.
Esta medición permite conocer de manera más realista la longitud disponible y ayuda a establecer expectativas.
También permite comparar posteriormente los resultados sin depender exclusivamente del recuerdo del paciente.
Esto es especialmente importante en varones que llevan muchos años con disfunción eréctil.
Evaluar fibrosis y enfermedad de Peyronie
Antes de la cirugía es importante determinar si existen:
- placas;
- curvatura;
- fibrosis;
- retracción peneana;
- deformidades;
- antecedentes de priapismo;
- cirugías previas.
La presencia de fibrosis puede dificultar la expansión de los cuerpos cavernosos y condicionar tanto la cirugía como las dimensiones finales.
La enfermedad de Peyronie merece especial atención porque puede producir simultáneamente curvatura, deformidad y acortamiento del pene.
Tracción peneana antes de colocar la prótesis
Los dispositivos de tracción aplican una fuerza longitudinal controlada sobre el pene.
En pacientes seleccionados pueden utilizarse antes de la cirugía como parte de una estrategia destinada a preservar o recuperar parte de la longitud.
La evidencia disponible indica que determinadas terapias perioperatorias pueden contribuir a mejorar las dimensiones peneanas.
Sin embargo, la tracción no debe utilizarse indiscriminadamente.
El tiempo diario de utilización, duración del tratamiento y tipo de dispositivo deben establecerse según las características del paciente.
Tampoco deben prometerse ganancias específicas en centímetros.
Dispositivos de vacío antes de la cirugía
Los dispositivos de vacío también pueden formar parte de determinados protocolos preoperatorios.
El vacío favorece una expansión temporal de los tejidos peneanos.
En algunos pacientes puede utilizarse como estrategia de acondicionamiento antes de la colocación de una prótesis.
Su finalidad en este contexto no es solucionar definitivamente la impotencia, sino favorecer la expansión de los tejidos y tratar de conservar las dimensiones disponibles.
Debe utilizarse siguiendo indicaciones médicas, especialmente cuando existe fibrosis o enfermedad de Peyronie.
La elección de la prótesis también puede influir
No todas las prótesis inflables tienen exactamente las mismas características.
Existen diferentes modelos y mecanismos de expansión.
Algunos dispositivos están diseñados principalmente para proporcionar expansión en grosor, mientras que otros incorporan características de expansión longitudinal.
Uno de los sistemas estudiados es el AMS 700 LGX, que ha mostrado capacidad para preservar la longitud y producir cierto incremento longitudinal progresivo en determinados pacientes.
Esto no significa que colocar este dispositivo convierta la cirugía en un procedimiento de alargamiento.
La elección del implante depende de la anatomía, fibrosis, enfermedad de Peyronie, dimensiones de los cuerpos cavernosos, antecedentes quirúrgicos y características individuales del paciente.
El tamaño correcto de los cilindros es fundamental
Durante la operación, el cirujano mide el espacio disponible dentro de los cuerpos cavernosos.
Estas mediciones permiten seleccionar las dimensiones apropiadas del implante.
El objetivo no es colocar “la prótesis más grande posible”.
El objetivo es colocar la prótesis del tamaño correcto para la anatomía de ese paciente.
Un implante incorrectamente dimensionado puede ocasionar problemas.
Por ello, la medición intraoperatoria y la experiencia del cirujano son fundamentales.
¿Existen cirugías especiales para recuperar longitud?
Sí.
Se han descrito diferentes técnicas destinadas a mejorar la longitud aparente o real del pene en pacientes seleccionados.
Entre ellas existen procedimientos relacionados con:
- corrección de fibrosis;
- tratamiento de deformidades por enfermedad de Peyronie;
- liberación del ligamento suspensorio;
- manejo de la grasa suprapúbica;
- técnicas reconstructivas de alargamiento;
- procedimientos complejos asociados a la implantación protésica.
Sin embargo, estas técnicas no deben realizarse rutinariamente en todos los pacientes.
Algunas aumentan considerablemente la complejidad de la cirugía y pueden incrementar el riesgo de complicaciones.
Su indicación debe evaluarse cuidadosamente.
Ciclaje de la prótesis después de la cirugía
La preservación de longitud continúa durante el período postoperatorio.
Una vez que la cicatrización lo permite y el cirujano lo autoriza, el paciente aprende a realizar el ciclaje de la prótesis.
Ciclar significa inflar y desinflar periódicamente el dispositivo.
Además de permitir que el paciente aprenda a utilizar correctamente su prótesis, determinados protocolos de inflado periódico buscan favorecer una adecuada expansión de los tejidos.
El momento de inicio y la frecuencia dependen de la cirugía realizada y del protocolo del especialista.
El paciente no debe comenzar a inflar repetidamente la prótesis inmediatamente después de la operación sin autorización médica.
¿Se puede recuperar longitud después de colocar la prótesis?
En algunos pacientes puede producirse una mejor adaptación y expansión progresiva durante los meses posteriores.
Los estudios han evaluado diferentes estrategias preoperatorias, intraoperatorias y postoperatorias para preservar o recuperar dimensiones.
Los resultados son variables.
Por eso hay que desconfiar de promesas como:
“Con esta prótesis ganarás varios centímetros”.
La pregunta más importante no es cuántos centímetros puede ganar un paciente.
La pregunta correcta es:
¿Cuál es la longitud actual de mi pene y qué podemos hacer para preservarla de manera segura?
¿Qué sucede con el glande?
Los cilindros de la prótesis se encuentran dentro de los cuerpos cavernosos.
No se colocan dentro del glande.
Por esta razón, aunque el cuerpo del pene consiga una excelente rigidez, el glande puede comportarse de manera diferente.
Algunos pacientes pueden notar que el glande no aumenta de volumen o no adquiere exactamente la misma consistencia que tenía durante sus erecciones naturales.
Esto no significa necesariamente que la prótesis esté funcionando mal.
La función principal del dispositivo es proporcionar rigidez a los cuerpos cavernosos.
¿Se pierde sensibilidad con una prótesis?
La cirugía no tiene como objetivo modificar los nervios responsables de la sensibilidad sexual.
Por tanto, la colocación de una prótesis no significa automáticamente perder la sensibilidad del pene.
Sin embargo, algunos pacientes pueden experimentar cambios en la percepción sensitiva.
La pérdida de sensibilidad referida por el paciente es importante porque puede afectar la satisfacción sexual después de la cirugía.
Por eso también conviene conocer cómo está la sensibilidad antes de la intervención, especialmente en pacientes con diabetes u otras enfermedades capaces de producir daño neurológico.
¿Se puede tener orgasmo después de una prótesis?
Sí, siempre que la capacidad orgásmica esté conservada y no existan otros problemas que la alteren.
Es importante entender que erección y orgasmo son funciones diferentes.
La prótesis produce rigidez mecánica.
El orgasmo depende de mecanismos neurológicos, psicológicos y sexuales diferentes.
Por ello, un paciente puede tener una excelente rigidez con su prótesis y continuar experimentando orgasmos.
También puede presentar dificultades para alcanzar el orgasmo por causas que no tienen relación directa con el dispositivo.
¿Se puede eyacular después de colocar una prótesis?
La prótesis tampoco está diseñada para impedir la eyaculación.
Si el paciente conserva su mecanismo eyaculatorio antes de la intervención y no existen otras enfermedades o cirugías que lo hayan alterado, el implante por sí mismo no debería impedir la eyaculación.
Sin embargo, algunos candidatos a prótesis tienen antecedentes de tratamientos prostáticos o pélvicos que ya pueden haber modificado la eyaculación.
Por eso deben evaluarse por separado tres funciones:
- erección;
- eyaculación;
- orgasmo.
Son mecanismos diferentes.
¿Qué ocurre después del orgasmo?
Esta es una diferencia importante respecto a una erección natural.
Después del orgasmo, una erección fisiológica generalmente disminuye progresivamente.
Con una prótesis inflable, los cilindros permanecen inflados hasta que el paciente decide desinflarlos.
Por tanto, puede mantener la rigidez después del orgasmo y desinflar el dispositivo cuando lo considere conveniente.
¿La prótesis aumenta el deseo sexual?
No.
La prótesis soluciona principalmente un problema mecánico: la falta de rigidez.
El deseo sexual depende de otros factores, como:
- testosterona y otras hormonas;
- salud general;
- medicamentos;
- estado emocional;
- relación de pareja;
- sueño;
- estrés;
- enfermedades crónicas.
Un paciente puede recuperar completamente la capacidad de penetración gracias a una prótesis y continuar teniendo bajo deseo sexual.
En ese caso, el problema de libido debe evaluarse independientemente.
¿La prótesis afecta la capacidad de orinar?
En condiciones normales, no.
La prótesis se encuentra dentro de los cuerpos cavernosos.
La orina circula por la uretra, que es una estructura diferente.
Una prótesis correctamente implantada no debería interferir con la micción.
¿Cuándo se pueden reiniciar las relaciones sexuales?
La cirugía necesita un período de recuperación y cicatrización.
No se deben mantener relaciones sexuales inmediatamente después del procedimiento.
El momento adecuado depende de la evolución postoperatoria y de la indicación del cirujano.
Antes de reiniciar la actividad sexual es importante que las heridas estén adecuadamente cicatrizadas y que el paciente haya aprendido a manejar correctamente el dispositivo.
Riesgo de infección
La infección es una de las complicaciones más importantes de la cirugía protésica porque existe un dispositivo médico permanente dentro del organismo.
Las series contemporáneas generalmente muestran tasas relativamente bajas, frecuentemente inferiores al 5%, aunque las cifras varían según las características de los pacientes y los estudios.
El riesgo nunca es cero.
La diabetes, obesidad y determinadas situaciones clínicas pueden aumentar el riesgo.
Una infección de la prótesis puede requerir una nueva cirugía y, en determinados casos, retirar o reemplazar el dispositivo.
¿Puede colocarse una prótesis si el paciente tiene diabetes?
Sí, muchos pacientes diabéticos pueden ser candidatos.
De hecho, la diabetes es una causa importante de disfunción eréctil severa porque puede producir daño vascular y neurológico.
Sin embargo, antes de la cirugía es necesario valorar cuidadosamente el estado general y el control metabólico.
El objetivo es disminuir en lo posible los riesgos relacionados con la intervención.
¿Puede fallar una prótesis con los años?
Sí.
Una prótesis es un dispositivo mecánico y puede presentar fallas después de años de funcionamiento.
No existe una fecha exacta en la que necesariamente vaya a dejar de funcionar.
Algunos dispositivos funcionan durante muchos años, mientras que otros pueden necesitar una revisión antes.
Cuando existe una falla mecánica importante puede ser necesaria una nueva cirugía para sustituir parte o la totalidad del sistema.
Otras posibles complicaciones
Además de la infección y la falla mecánica, pueden presentarse:
- hematoma;
- sangrado;
- dolor;
- lesión uretral;
- perforación de los cuerpos cavernosos;
- erosión;
- alteraciones sensitivas;
- problemas de cicatrización;
- fibrosis;
- desplazamiento de componentes;
- insatisfacción con el tamaño o la apariencia.
Las complicaciones graves son poco frecuentes en manos experimentadas, pero deben explicarse antes de la cirugía.
¿Qué sucede si algún día es necesario cambiar la prótesis?
Una prótesis puede reemplazarse.
Sin embargo, una cirugía de revisión puede ser técnicamente diferente de una primera implantación.
Con los años puede desarrollarse fibrosis alrededor de los cilindros y la anatomía puede volverse más compleja.
También debe prestarse especial atención al riesgo de infección durante las cirugías de revisión.
Por esta razón, la correcta planificación de la primera cirugía es especialmente importante.
¿Los pacientes quedan satisfechos?
La satisfacción después de una prótesis de pene suele ser elevada cuando la indicación es correcta.
Pero la satisfacción no depende exclusivamente de conseguir una erección rígida.
También depende de:
- las expectativas previas;
- el resultado estético;
- la sensibilidad;
- la facilidad para utilizar el dispositivo;
- la ausencia de complicaciones;
- la relación de pareja;
- la percepción del tamaño.
Por esta razón, una buena conversación antes de la cirugía es tan importante como la técnica quirúrgica.
Cinco conceptos que debes conocer antes de operarte
Antes de decidir una prótesis de pene debes comprender claramente:
- La prótesis trata principalmente la rigidez, no el deseo sexual.
- No es una cirugía diseñada para aumentar el tamaño del pene.
- La implantación produce cambios permanentes en los cuerpos cavernosos.
- La erección, la eyaculación y el orgasmo son funciones diferentes.
- La preservación de la longitud debe planificarse antes, durante y después de la cirugía.
¿Cómo saber si eres candidato a una prótesis de pene?
La decisión requiere una evaluación especializada.
Antes de recomendar una prótesis es importante conocer:
- la causa de tu disfunción eréctil;
- cuánto tiempo llevas con el problema;
- qué calidad tienen tus erecciones;
- qué medicamentos has utilizado;
- qué respuesta has tenido a esos tratamientos;
- si tienes diabetes;
- si tienes enfermedades cardiovasculares;
- si has tenido cirugías prostáticas o pélvicas;
- si tienes enfermedad de Peyronie;
- si existe fibrosis;
- cómo está la sensibilidad del pene;
- si conservas la eyaculación;
- si conservas el orgasmo;
- cuál es tu longitud peneana actual;
- cuáles son tus expectativas sobre el resultado.
En determinados pacientes pueden ser necesarios estudios adicionales para conocer mejor la anatomía y la función vascular del pene.
Preservar el pene debe formar parte de la planificación
Una cirugía de prótesis no debería limitarse a “colocar un implante”.
La cirugía protésica moderna comienza antes de entrar al quirófano.
La evaluación de la anatomía, medición de la longitud peneana, identificación de fibrosis, selección del dispositivo y planificación del seguimiento son partes fundamentales del tratamiento.
En pacientes seleccionados, la estrategia para preservar la longitud puede incluir:
- medición preoperatoria;
- evaluación de fibrosis;
- tratamiento de la enfermedad de Peyronie;
- tracción peneana;
- dispositivos de vacío;
- selección apropiada del implante;
- dimensionamiento correcto de los cilindros;
- técnicas quirúrgicas específicas cuando estén indicadas;
- ciclaje postoperatorio;
- seguimiento durante los meses posteriores.
El objetivo no es prometer centímetros.
El objetivo es preservar de manera segura la mayor longitud posible dentro de las características anatómicas de cada paciente.
Prótesis de pene: una decisión que debe tomarse con información
La prótesis de pene puede cambiar significativamente la vida sexual de un paciente con impotencia severa.
Puede proporcionar una erección rígida, predecible y disponible cuando el paciente la necesita.
Pero también es una cirugía irreversible que requiere expectativas realistas.
Antes de operarte debes saber qué ocurrirá con tu erección, tamaño, sensibilidad, eyaculación y orgasmo.
Y si el tamaño del pene es una preocupación importante, debes hablarlo antes de la cirugía, no después.
La preservación de la longitud comienza con una medición correcta, una evaluación adecuada de los tejidos y una planificación individualizada.
Si tienes impotencia o disfunción eréctil severa y los tratamientos que has utilizado ya no funcionan, puedes realizar una evaluación urológica y andrológica para determinar si eres candidato a una prótesis de pene.
Agenda una consulta especializada para evaluar tu caso, conocer las alternativas disponibles y establecer desde el inicio una estrategia para preservar al máximo la longitud y función del pene.
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