
Esclerodermia y disfunción eréctil: causas y tratamiento
Si tienes esclerodermia o esclerosis sistémica y has comenzado a notar problemas para conseguir o mantener una erección, no deberías considerar este cambio como un problema aislado.
La esclerosis sistémica puede afectar directamente los pequeños vasos sanguíneos y producir fibrosis en diferentes tejidos. El pene no está exento de estos cambios.
De hecho, la disfunción eréctil puede afectar hasta aproximadamente al 80% de los varones con esclerosis sistémica en algunas series publicadas. Por ello, la función sexual debería formar parte de la evaluación médica de estos pacientes.
¿Por qué la esclerodermia puede afectar la erección?
Una erección normal necesita que llegue suficiente sangre al pene, que el músculo liso de los cuerpos cavernosos pueda relajarse y que posteriormente esa sangre quede atrapada dentro del tejido eréctil.
La esclerosis sistémica puede alterar varios de estos mecanismos simultáneamente.
Por esta razón, la disfunción eréctil asociada a esclerodermia puede ser más compleja que la observada en otros pacientes.
1. Daño de los vasos sanguíneos del pene
Una característica fundamental de la esclerosis sistémica es la vasculopatía, es decir, la alteración de los vasos sanguíneos.
Las arterias pequeñas y medianas pueden desarrollar cambios estructurales que reducen progresivamente su capacidad para transportar sangre.
Cuando esto sucede en las arterias cavernosas del pene, durante la estimulación sexual puede llegar menos sangre de la necesaria para conseguir una erección suficientemente rígida.
Los estudios con ecografía Doppler peneana han demostrado alteraciones del flujo arterial en pacientes con esclerosis sistémica.
2. El endotelio también está afectado
El endotelio es la capa interna que recubre los vasos sanguíneos y desempeña un papel fundamental en la regulación de su dilatación.
En la esclerosis sistémica existe una importante disfunción endotelial.
Entre las alteraciones descritas se encuentra el aumento de endotelina-1, una sustancia con potente efecto vasoconstrictor.
Al mismo tiempo, pueden producirse alteraciones de diferentes mediadores implicados en la fibrosis, como TGF-β1 y PDGF.
El resultado puede ser una combinación de:
- vasoconstricción;
- menor capacidad de dilatación vascular;
- estrés oxidativo;
- alteración del flujo sanguíneo;
- fibrosis progresiva.
Todos estos mecanismos pueden interferir con la erección.
3. Menor disponibilidad de óxido nítrico
El óxido nítrico es una de las moléculas fundamentales para iniciar y mantener una erección.
Cuando existe estimulación sexual, el óxido nítrico favorece la formación de GMP cíclico o GMPc. Esto permite que el músculo liso de los cuerpos cavernosos se relaje y que las arterias peneanas aumenten el flujo de sangre.
En la esclerosis sistémica, la disfunción endotelial puede reducir la disponibilidad de óxido nítrico.
Como consecuencia, el mecanismo normal de vasodilatación necesario para conseguir una erección puede funcionar de manera deficiente.
4. Fibrosis de los cuerpos cavernosos
Este es otro aspecto particularmente importante.
La esclerodermia no solamente puede comprometer los vasos sanguíneos. También puede producir fibrosis, es decir, un aumento anormal de colágeno y tejido cicatricial.
Los cuerpos cavernosos necesitan ser estructuras elásticas y capaces de expandirse cuando reciben sangre.
Si progresivamente aparece fibrosis, el tejido puede perder parte de esa capacidad.
Esto puede dificultar tanto el llenado del pene como el mecanismo que permite retener la sangre durante la erección.
En determinados estudios se han descrito incluso alteraciones ecográficas del tejido cavernoso compatibles con fibrosis.
¿Puede aparecer una “fuga venosa”?
Para mantener una erección, no basta con que la sangre llegue correctamente al pene. También debe permanecer dentro de los cuerpos cavernosos.
Cuando estos se llenan, su expansión comprime las venas encargadas del drenaje y reduce la salida de sangre. Es el denominado mecanismo veno-oclusivo.
Si existe fibrosis importante del tejido cavernoso, este mecanismo puede alterarse.
El resultado puede ser una erección que inicialmente aparece pero que pierde rápidamente su rigidez.
Por ello, en algunos pacientes pueden coexistir alteraciones arteriales y veno-oclusivas.
¿Cómo puedes saber si la esclerodermia está afectando tus erecciones?
El diagnóstico no debería limitarse a preguntar si existe o no una erección.
Es importante determinar:
- cuándo comenzaron las dificultades;
- si puedes conseguir la erección pero posteriormente la pierdes;
- si ha disminuido progresivamente la rigidez;
- si existen erecciones espontáneas o matutinas;
- qué medicamentos utilizas;
- si existen factores cardiovasculares asociados;
- si existe disminución del deseo sexual.
También deben considerarse otras causas de disfunción eréctil que pueden coexistir independientemente de la esclerosis sistémica.
No todo problema de erección en un paciente con esclerodermia se debe a la enfermedad
Tener esclerosis sistémica no significa que cualquier problema sexual necesariamente sea consecuencia de ella.
También pueden existir otros factores.
Entre ellos deben considerarse medicamentos capaces de interferir con la función sexual, alteraciones hormonales, diabetes, hipertensión, dislipidemia y otros factores de riesgo cardiovascular.
Por ello, dependiendo de cada paciente, la evaluación puede incluir estudios como:
- glucosa;
- perfil lipídico;
- testosterona;
- otros análisis determinados por los antecedentes y el examen médico.
La valoración debe individualizarse.
Doppler peneano: un estudio especialmente útil
Cuando necesitamos conocer mejor el funcionamiento vascular del pene puede realizarse una ecografía Doppler peneana con estímulo vasoactivo.
El objetivo es observar cómo responden las arterias cavernosas después de inducir farmacológicamente una erección.
Este estudio puede proporcionar información sobre el ingreso arterial de sangre y el mecanismo veno-oclusivo.
En un paciente con esclerosis sistémica puede ser particularmente interesante porque la enfermedad puede comprometer precisamente los vasos sanguíneos y el tejido cavernoso.
Sin embargo, el Doppler no debería interpretarse aisladamente. Sus resultados deben correlacionarse con los síntomas, antecedentes, exploración física y respuesta eréctil obtenida durante el examen.
¿Cómo se trata la disfunción eréctil asociada a esclerodermia?
El tratamiento suele seguir un esquema progresivo.
La elección dependerá de la gravedad de la disfunción eréctil, los hallazgos vasculares, las enfermedades asociadas, los medicamentos que utilices y la respuesta a tratamientos anteriores.
Primera línea: medicamentos para la erección
Los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE-5) constituyen una de las principales alternativas iniciales.
Dentro de este grupo encontramos medicamentos como:
- sildenafilo;
- tadalafilo.
Estos fármacos favorecen la vía del óxido nítrico-GMPc y facilitan la relajación del músculo liso cavernoso.
Sin embargo, existe una consideración interesante en la esclerosis sistémica.
La literatura disponible señala que el tratamiento exclusivamente a demanda puede presentar una eficacia limitada en algunos pacientes, mientras que se han estudiado esquemas regulares de administración.
Esto no significa que todas las personas con esclerodermia deban utilizar tadalafilo o sildenafilo diariamente.
La dosis y frecuencia deben determinarse individualmente después de evaluar enfermedades concomitantes, presión arterial, medicamentos utilizados y posibles contraindicaciones.
¿Qué ocurre si las pastillas dejan de funcionar?
La respuesta insuficiente a los medicamentos orales no significa que se hayan agotado las alternativas.
Cuando existe daño vascular o fibrosis cavernosa importante, puede ser necesario avanzar hacia tratamientos que actúan de manera diferente.
Segunda línea: dispositivo de vacío
Los dispositivos de erección por vacío generan presión negativa alrededor del pene y favorecen mecánicamente la entrada de sangre.
Posteriormente puede utilizarse un anillo constrictor para ayudar a mantenerla.
Pueden representar una alternativa en pacientes seleccionados cuando los medicamentos orales no proporcionan una respuesta satisfactoria.
Segunda línea: alprostadil
Otra posibilidad es utilizar prostaglandina E1 o alprostadil.
Puede administrarse mediante diferentes vías, entre ellas la inyección intracavernosa.
En este caso, el medicamento actúa directamente sobre el tejido eréctil para producir vasodilatación y facilitar una erección.
Las inyecciones intracavernosas requieren una adecuada evaluación y entrenamiento médico. La dosis debe ajustarse cuidadosamente para conseguir una erección funcional evitando complicaciones.
¿Qué sucede cuando existe fibrosis avanzada?
Este es uno de los escenarios más difíciles.
Cuando la enfermedad vascular y la fibrosis cavernosa progresan significativamente, puede disminuir la respuesta tanto a los medicamentos orales como a otras terapias conservadoras.
En estos pacientes debe valorarse cuánto está afectada la calidad de vida sexual y qué respuesta existe a los tratamientos previamente utilizados.
Cuando las alternativas conservadoras fracasan, todavía existe una opción definitiva.
Prótesis de pene en pacientes con esclerodermia
La prótesis peneana representa la tercera línea de tratamiento para la disfunción eréctil cuando los tratamientos menos invasivos no funcionan o no son apropiados.
Una prótesis permite obtener rigidez mediante un mecanismo mecánico y, por lo tanto, no depende de que las arterias cavernosas funcionen normalmente para producir una erección suficientemente firme.
Este concepto es especialmente relevante cuando existe daño vascular o fibrosis cavernosa avanzada.
Sin embargo, la indicación debe establecerse después de una evaluación urológica y andrológica completa.
La disfunción eréctil puede ser una manifestación vascular de la enfermedad
Uno de los mensajes más importantes es que la disfunción eréctil en la esclerosis sistémica no debería considerarse simplemente un problema sexual.
Puede representar una manifestación de la vasculopatía característica de esta enfermedad.
Por ello, si tienes esclerodermia y tus erecciones han comenzado a deteriorarse, especialmente si el problema es progresivo, merece una evaluación médica.
No es necesario esperar hasta perder completamente la capacidad de tener relaciones sexuales para consultar.
¿Cuándo deberías acudir al urólogo o andrólogo?
Deberías solicitar una evaluación especialmente si:
- has observado una disminución progresiva de la rigidez;
- consigues la erección pero la pierdes rápidamente;
- los medicamentos para la erección funcionan cada vez menos;
- necesitas dosis progresivamente mayores para conseguir el mismo resultado;
- ya no respondes adecuadamente a los tratamientos orales;
- quieres conocer si existe compromiso vascular o fibrosis del pene.
La evaluación temprana permite conocer mejor el mecanismo responsable de la disfunción eréctil y seleccionar el tratamiento más apropiado.
Esclerodermia y erección: el problema tiene tratamiento
La esclerosis sistémica puede afectar simultáneamente los vasos sanguíneos, el endotelio y el tejido cavernoso del pene. Por ello, la disfunción eréctil puede ser frecuente y, en determinados pacientes, progresiva.
Pero tener esclerodermia no significa que debas renunciar a tu vida sexual.
Disponemos de diferentes niveles de tratamiento: medicamentos orales, dispositivos de vacío, terapias intracavernosas y, cuando las alternativas anteriores no consiguen una erección funcional, prótesis peneana.
Lo fundamental es determinar qué mecanismo está predominando y cuánto daño vascular o estructural existe.
¿Tienes esclerodermia y problemas de erección?
Si tienes esclerosis sistémica y has comenzado a presentar dificultades para conseguir o mantener una erección, una evaluación urológica y andrológica puede ayudar a determinar la causa y las alternativas disponibles.
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Referencias
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Urología Peruana Dr. Luis Susaníbar

