
Las guías internacionales de la EAU (European Association of Urology) y la AUA no consideran a la trigonitis como una enfermedad con un tratamiento específico propio, ni recomiendan una cirugía de rutina para esta condición. En la mayoría de los casos, la trigonitis corresponde a un hallazgo cistoscópico, caracterizado por una metaplasia escamosa no queratinizante del trígono vesical.
1. Tratar la causa subyacente
Las guías recomiendan investigar y tratar la causa de los síntomas urinarios, ya que la trigonitis suele ser secundaria a:
- infecciones urinarias recurrentes;
- inflamación crónica;
- síndrome de vejiga dolorosa/cistitis intersticial;
- hiperactividad vesical;
- obstrucción infravesical;
- alteraciones del vaciamiento vesical.
2. Antibióticos
Los antibióticos no deben utilizarse de forma rutinaria.
Solo están indicados cuando existe una infección urinaria documentada mediante urocultivo.
3. Tratamiento médico
El tratamiento depende de los síntomas predominantes y puede incluir:
- analgésicos o antiinflamatorios cuando estén indicados;
- medicamentos para vejiga hiperactiva (anticolinérgicos o agonistas β3);
- tratamiento dirigido al síndrome de vejiga dolorosa cuando corresponda;
- modificaciones en hábitos miccionales e ingesta de líquidos.
4. Instilaciones intravesicales
En pacientes con síntomas persistentes compatibles con síndrome de vejiga dolorosa, pueden considerarse instilaciones intravesicales (como ácido hialurónico o heparina), aunque no constituyen un tratamiento específico para la trigonitis.
5. Tratamiento quirúrgico
Las guías EAU y AUA no recomiendan la cirugía como tratamiento estándar para la trigonitis.
Algunos estudios pequeños han descrito:
- fulguración;
- electrocoagulación;
- láser;
en pacientes cuidadosamente seleccionados y con síntomas refractarios, pero la evidencia es limitada y estas técnicas no forman parte de las recomendaciones habituales.
6. Seguimiento
Si la lesión tiene un aspecto típico de trigonitis y no existen hallazgos sospechosos de malignidad, el seguimiento se basa en la evolución clínica.
Cuando existen lesiones atípicas, hematuria persistente o sospecha de cáncer vesical, está indicada la biopsia y el estudio histopatológico.

Conclusión
Las guías internacionales coinciden en que:
- La trigonitis no tiene un tratamiento específico establecido.
- El manejo debe orientarse a identificar y tratar la causa de los síntomas urinarios.
- La cirugía no forma parte del tratamiento estándar, reservándose únicamente para casos muy seleccionados y refractarios, con evidencia científica limitada.
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Urología Peruana Dr. Luis Susaníbar

Referencias
