Según lo publicado, se ha logrado crear un sistema que hace posible cultivar espermatozoides. Los científicos extrajeron a los roedores tejido testicular entre 7,5 y 10,5 días después de su nacimiento. Y en su cultivo consiguieron que las células espermatogonias se convirtieran primero en espermatocitos primarios y secundarios, y luego, tras un proceso de diferenciación y maduración, en espermatozoides.
El principal investiogador, Dr. Ogawa y su equipo, han comprobado que el procedimiento funciona incluso después de congelar el tejido testicular durante semanas en nitrógeno líquido.
