
¿POR QUÉ CRECE LA PRÓSTATA CON LA EDAD?
Para entender por qué crece la próstata, imagine que la próstata es como un jardín.
En ese jardín todos los días nacen células nuevas y otras células viejas desaparecen.
Cuando uno es joven existe un buen equilibrio:
nacen células → mueren células → la próstata mantiene más o menos el mismo tamaño.
El problema aparece con los años.
En la hiperplasia prostática benigna, o HPB, comienzan a producirse más células de las que se eliminan.
Es como si en ese jardín crecieran plantas nuevas, pero cada vez se podaran menos las antiguas.
Resultado: poco a poco el jardín aumenta de tamaño.
Eso es, simplificando mucho, lo que ocurre con la próstata.
1. LA TESTOSTERONA NO ES EXACTAMENTE LA CULPABLE
Muchos pacientes piensan:
“Si me crece la próstata, debe ser porque tengo mucha testosterona”.
No necesariamente.
La testosterona circula por la sangre y entra en la próstata. Allí existe una enzima llamada 5-alfa-reductasa, que transforma parte de la testosterona en otra hormona mucho más potente llamada:
DHT o dihidrotestosterona.
Podemos imaginarlo así:
TESTOSTERONA → 5-ALFA-REDUCTASA → DHT
La DHT funciona como una especie de orden de crecimiento para algunas células prostáticas.
Es como si la testosterona fuera un mensaje normal y la DHT fuera ese mismo mensaje, pero con un megáfono.
La DHT se une al receptor androgénico de las células y activa diferentes señales que favorecen su crecimiento.
Entre esas señales aparecen factores de crecimiento como EGF, KGF e IGF.
Pero para entenderlo fácilmente no hace falta memorizar esos nombres.
Lo importante es esto:
la DHT le dice a determinadas células de la próstata que crezcan y se mantengan vivas.
2. ENTONCES, ¿LOS HOMBRES CON PRÓSTATA GRANDE TIENEN MÁS TESTOSTERONA?
No.
Y este punto es muy importante.
Un hombre con una próstata grande no necesariamente tiene más testosterona o más DHT en la sangre que otro hombre con una próstata pequeña.
El problema parece estar también en cómo responde la próstata a esas hormonas.
Imagine dos personas escuchando la misma música.
A una apenas le molesta.
La otra siente que está demasiado fuerte.
La música es la misma, pero la respuesta es diferente.
Algo parecido sucede en la próstata.
No necesariamente existe más hormona; la próstata envejecida puede responder de manera diferente a las señales hormonales.
3. CON LOS AÑOS CAMBIA EL EQUILIBRIO HORMONAL
Al envejecer ocurre algo aparentemente contradictorio.
La testosterona generalmente disminuye.
Entonces uno podría preguntarse:
“Si baja la testosterona, ¿por qué sigue creciendo la próstata?”
Porque la historia no depende solamente de cuánta testosterona exista.
Con la edad cambia la relación entre diferentes hormonas, particularmente entre andrógenos y estrógenos, y también cambia la sensibilidad de los tejidos prostáticos.
Imagine una balanza.
Cuando uno es joven, los dos lados se mantienen relativamente equilibrados.
Con los años, aunque ambas hormonas continúen presentes, la balanza cambia de posición.
Ese nuevo ambiente hormonal puede favorecer el crecimiento del tejido prostático.
4. TAMBIÉN EXISTE UN “ACELERADOR” LLAMADO INFLAMACIÓN
Aquí aparece otro elemento muy importante: la inflamación crónica.
Imagine que dentro de la próstata existe una pequeña irritación que permanece durante años.
No necesariamente produce dolor.
No significa tampoco que exista una infección activa.
Pero determinadas células del sistema inmunológico permanecen trabajando y liberando sustancias inflamatorias.
Estas sustancias envían mensajes al tejido prostático:
“Repara.”
“Produce nuevas células.”
“Reconstruye.”
Esto inicialmente puede ser útil.
El problema aparece cuando esa señal permanece encendida durante años.
Es parecido a una obra de construcción en la que los obreros nunca reciben la orden de detenerse.
Siguen llegando materiales.
Siguen reparando.
Siguen construyendo.
Y lentamente aumenta la cantidad de tejido.
Por eso actualmente se considera que la inflamación crónica participa en el crecimiento y progresión de la HPB.
5. ¿QUÉ COSAS PUEDEN FAVORECER ESA INFLAMACIÓN?
Entre los factores estudiados se encuentran:
- el propio envejecimiento;
- alteraciones metabólicas;
- obesidad y síndrome metabólico;
- determinados procesos inflamatorios;
- infecciones previas;
- reflujo de pequeñas cantidades de orina hacia conductos prostáticos;
- alteraciones hormonales.
No significa que todos los hombres tengan estas causas ni que una de ellas sea suficiente por sí sola.
Habitualmente participan varios mecanismos simultáneamente.
6. ¿DÓNDE CRECE LA PRÓSTATA?
La HPB se desarrolla principalmente en una región denominada zona de transición.
Esta zona rodea parcialmente la uretra.
Imagine una manguera atravesando una esponja.
La manguera sería la uretra.
La esponja sería la próstata.
Si la esponja comienza a aumentar de tamaño hacia dentro, puede empezar a presionar la manguera.
Por eso algunos hombres desarrollan:
- chorro urinario débil;
- dificultad para comenzar a orinar;
- sensación de no vaciar completamente;
- necesidad de hacer fuerza;
- interrupción del chorro;
- aumento de la frecuencia urinaria;
- levantarse varias veces por la noche.
7. PERO UNA PRÓSTATA GRANDE NO SIEMPRE SIGNIFICA MUCHOS SÍNTOMAS
Este punto también suele confundir.
Un hombre puede tener una próstata bastante grande y orinar razonablemente bien.
Otro puede tener una próstata no demasiado grande y presentar mucha dificultad.
¿Por qué?
Porque importa no solamente cuánto creció, sino hacia dónde creció y cuánto comprime la uretra.
Imagine dos habitaciones.
En una colocamos un mueble grande junto a una pared: todavía queda espacio para caminar.
En otra colocamos un mueble más pequeño justo delante de la puerta.
El segundo mueble puede causar muchos más problemas, aunque sea más pequeño.
Con la próstata ocurre algo parecido.
8. ENTONCES, ¿CUÁL ES LA EXPLICACIÓN MÁS SIMPLE?
Podemos resumir todo en una sola idea:
Con los años, la próstata recibe señales hormonales y de crecimiento que favorecen que nazcan y sobrevivan células, mientras que disminuye relativamente la eliminación de esas células. Si además existe inflamación crónica, el estímulo de crecimiento puede aumentar todavía más.
Por eso la próstata va aumentando lentamente de tamaño.
No ocurre porque el hombre tenga simplemente “demasiada testosterona”.
Tampoco ocurre por una única causa.
Es el resultado de varios factores que actúan durante muchos años:
edad + hormonas + sensibilidad prostática + factores de crecimiento + inflamación.
Un último ejemplo
Imagine una ciudad.
Cuando la ciudad es joven:
se construyen casas nuevas, pero también se derriban edificios antiguos.
La ciudad mantiene aproximadamente el mismo tamaño.
Con los años sucede algo diferente:
se siguen construyendo casas, se derriban menos edificios y además aparecen continuamente cuadrillas de reparación trabajando por inflamación.
Resultado:
la ciudad comienza a crecer.
Eso, en esencia, es lo que ocurre en la hiperplasia prostática benigna.
Dr. Luis Susaníbar
Urólogo y Andrólogo
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Urología Peruana Dr. Luis Susaníbar

