Cirugía para la trigonitis: ¿realmente es necesaria?

¿La trigonitis requiere cirugía?
En la gran mayoría de los casos, no.
La trigonitis corresponde a una metaplasia escamosa no queratinizante del trígono vesical, considerada actualmente un hallazgo cistoscópico más que una enfermedad independiente.
Por esta razón, las guías de la American Urological Association (AUA) y de la European Association of Urology (EAU) no recomiendan ningún tratamiento quirúrgico específico para la trigonitis.
Antes de pensar en una cirugía, es fundamental identificar si los síntomas urinarios se deben realmente a otra enfermedad, como una infección urinaria, vejiga hiperactiva, síndrome de vejiga dolorosa o alguna alteración funcional de la vejiga.
¿Qué dicen las guías AUA y EAU?
Las guías actuales coinciden en que:
- la trigonitis no se considera una enfermedad independiente;
- no existe una indicación quirúrgica establecida;
- el tratamiento debe dirigirse a la causa de los síntomas y no al hallazgo cistoscópico.
En consecuencia, ninguna guía recomienda realizar cirugía de rutina en pacientes con trigonitis.
¿Qué procedimientos se han descrito?
Aunque no forman parte del tratamiento estándar, algunos estudios pequeños han evaluado diferentes técnicas endoscópicas.
1. Fulguración transuretral
Es el procedimiento más antiguo descrito.
Consiste en aplicar energía mediante electrocauterio sobre las áreas de metaplasia del trígono para destruir el tejido superficial.
Algunas series han comunicado mejoría de síntomas como:
- urgencia urinaria;
- polaquiuria;
- disuria.
Sin embargo, los resultados no han sido consistentes y las recurrencias son frecuentes.
2. Ablación con láser
También se ha utilizado la ablación mediante:
- láser Nd:YAG;
- otros sistemas de láser de baja potencia.
Los estudios disponibles muestran mejoría sintomática en algunos pacientes, pero incluyen pocos casos y carecen de grupos comparativos adecuados.
Por ello, actualmente no puede recomendarse como tratamiento rutinario.
3. Resección transuretral limitada
La resección del trígono ha sido descrita únicamente en casos excepcionales.
Hoy en día prácticamente no se utiliza debido al riesgo de complicaciones, entre ellas:
- fibrosis del trígono;
- compromiso de los meatos ureterales;
- persistencia o empeoramiento de los síntomas urinarios.
¿Qué calidad tiene la evidencia científica?
La evidencia disponible presenta importantes limitaciones.
La mayoría de los trabajos corresponden a:
- series retrospectivas;
- estudios observacionales;
- pocos pacientes;
- seguimiento corto;
- ausencia de ensayos clínicos aleatorizados.
Por este motivo, las principales sociedades científicas consideran que no existe evidencia suficiente para recomendar la cirugía como tratamiento estándar de la trigonitis.
¿En qué casos se ha considerado una intervención?
En algunas publicaciones, la cirugía se ha reservado para pacientes muy seleccionados que presentan:
- síntomas urinarios intensos y persistentes;
- fracaso del tratamiento médico conservador;
- evaluación completa sin otra causa que explique los síntomas;
- hallazgos extensos de metaplasia trigonal durante la cistoscopia.
Es importante destacar que estos criterios provienen de estudios observacionales y no forman parte de las recomendaciones oficiales de las guías AUA o EAU.
Comparación entre las guías AUA y EAU
| Aspecto | AUA | EAU |
|---|---|---|
| Considera la trigonitis una enfermedad independiente | No | No |
| Recomienda cirugía específica | No | No |
| Recomienda fulguración del trígono | No | No |
| Recomienda ablación con láser | No | No |
| Nivel de evidencia específico | No disponible | No disponible |
¿Qué debe hacerse si persisten los síntomas?
Cuando una persona presenta molestias urinarias persistentes, el objetivo no debe ser tratar la trigonitis como un hallazgo aislado, sino buscar la verdadera causa del problema.
Dependiendo del caso, el urólogo puede investigar:
- infecciones urinarias recurrentes;
- síndrome de vejiga dolorosa (cistitis intersticial);
- vejiga hiperactiva;
- obstrucción urinaria;
- disfunción del piso pélvico;
- otras enfermedades urológicas.
Solo después de una evaluación completa puede establecerse el tratamiento más adecuado.
Conclusión
La cirugía para la trigonitis no forma parte del tratamiento recomendado por las guías AUA ni EAU. Aunque existen publicaciones sobre fulguración, ablación con láser y otros procedimientos endoscópicos, la evidencia científica es limitada y no demuestra un beneficio suficiente para indicar estas técnicas de forma rutinaria.
En la práctica clínica actual, el enfoque consiste en identificar y tratar la enfermedad responsable de los síntomas urinarios, en lugar de intervenir sobre la trigonitis como hallazgo cistoscópico.
Si presentas síntomas urinarios persistentes, dolor vesical o infecciones urinarias repetidas, llámanos. Un diagnóstico preciso permitirá identificar la causa de tus molestias y ofrecer el tratamiento más apropiado.
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Urología Peruana Dr. Luis Susaníbar

Referencias
