
La epididimectomía (extirpación quirúrgica del epidídimo) no es un tratamiento de primera línea. Las principales guías urológicas (EAU y AUA) y la evidencia disponible coinciden en que debe reservarse para pacientes cuidadosamente seleccionados, debido a que los resultados son variables y el dolor puede persistir si el origen no está realmente en el epidídimo.
Las principales indicaciones son:
- Dolor crónico del epidídimo (epididimalgia)
- Dolor persistente durante más de 3 meses.
- Localizado claramente en el epidídimo.
- Fracaso del tratamiento conservador:
- Antiinflamatorios.
- Antibióticos (solo si hubo sospecha de infección).
- Reposo y soporte escrotal.
- Fisioterapia de piso pélvico cuando corresponde.
- Manejo del dolor neuropático si está indicado.
- Epididimitis crónica refractaria
- Inflamación persistente con hallazgos clínicos y/o ecográficos.
- Recaídas frecuentes a pesar del tratamiento médico adecuado.
- Lesión localizada del epidídimo
- Quistes complejos.
- Granulomas espermáticos sintomáticos.
- Tumores benignos o sospecha de neoplasia localizada.
- Dolor posterior a vasectomía
- En pacientes con síndrome de dolor postvasectomía cuando el dolor se localiza claramente en el epidídimo y existe congestión epididimaria.
- Tuberculosis urogenital
- Casos seleccionados con destrucción localizada del epidídimo que no responden al tratamiento médico.
Antes de indicar la cirugía
Es importante confirmar que el dolor realmente proviene del epidídimo. Habitualmente se recomienda:
- Historia clínica y examen físico detallado.
- Ecografía Doppler escrotal.
- Descartar:
- Tumor testicular.
- Varicocele.
- Hernia inguinal.
- Dolor referido de columna lumbar o pelvis.
- Dolor miofascial del piso pélvico.
- Neuralgia de los nervios ilioinguinal o genitofemoral.
En algunos pacientes puede ser útil un bloqueo anestésico del cordón espermático. Si produce un alivio importante del dolor, ayuda a confirmar el origen y puede orientar el tratamiento quirúrgico más adecuado.
¿Qué tan efectiva es?
Los resultados dependen mucho de la selección del paciente:
- Dolor bien localizado únicamente en el epidídimo: mejor pronóstico, con alivio completo o importante en aproximadamente 70–90 % de los casos.
- Dolor difuso del escroto o síndrome de dolor escrotal crónico: los resultados son significativamente peores, por lo que generalmente se prefieren otras estrategias, como la denervación microquirúrgica del cordón espermático en pacientes seleccionados.
Riesgos
- Persistencia o recurrencia del dolor.
- Dolor neuropático.
- Hematoma o infección.
- Lesión vascular testicular (infrecuente).
- Infertilidad en el lado operado si el testículo contralateral no funciona adecuadamente, ya que se interrumpe el paso de espermatozoides por ese lado.
En resumen, la epididimectomía está indicada principalmente en pacientes con dolor crónico claramente localizado en el epidídimo, con correlación clínica y ecográfica, y que no han mejorado tras un manejo conservador adecuado. Una selección cuidadosa del paciente es el factor más importante para obtener buenos resultados.
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Urología Peruana Dr. Luis Susaníbar

Referencias
